Jornada de los lagos
Para desayunar podéis pasar por una sidrería llamada Los Arcos donde aunque sea temprano o tarde no dudéis en tomar unos pinchos (pequeños bocadillos) de pollo empanado o de tortilla. Os pondrán las pilas mas que una tostada.Antes de iniciar la jornada, podéis preguntar en la oficina de los lagos que esta en Cangas sobre el estado del tiempo en los lagos y si hay niebla. Lo primero que tenéis que hacer es llegar a Covadonga donde podréis visitar el Santuario de la Virgen de Covadonga que se aparece entre las nubes y la ermita donde apareció que se encuentra enclavada en la roca y es una maravilla. También podéis ver la estatua de don Pelayo y una campana muy grande que hay en el entorno. Pedid siempre información en las casetas de información. Una vez visitada la ermita y escuchado el órgano del santuario nos montamos en el coche y nos vamos hacia los lagos de Enol y Ercina. Subid despacio porque es muy probable que veáis a muchos ciclistas en el camino y lo más cachondo ( y no miento) es que puede que alguna vaca se ponga en tu camino. Es una sensación muy curiosa y divertida. No es nada peligroso y no muerden. Mas arriba podréis dejar el coche y veréis muchas mas vacas, pero esta vez están sueltas por todas partes y os podréis hacer fotos. Coged información y realizad el recorrido entre los lagos andando. Es un camino muy ameno e interesante. Hay una mina, un centro de interpretación de la naturaleza, vacas, verde, verde, verde y más verde. Y llegas a los lagos. En el de mas arriba, al final del trayecto, no sé si es Ercina o Enol, hay un pequeño restaurante al que solo se puede llegar andando donde te vas a tomar una fabada que te va a saber a gloria. No dejes de comer en este sitio. Pide mesa dentro y no te dejes influir por el aspecto del local, la comida es fantástica aunque la mujer es un poco arisca y te preguntara varias veces si ya has acabado. Fabada, estofado de carne y postre por un módico precio y delicioso. Lo agradecerás. Acabada la comida un buen paseo por los lagos y unas fotos en la orilla son ineludibles. Túmbate en la hierba pero ten cuidado con las plastas de las vacas porque son múltiples en esta zona. Luego por la noche no dudéis en dar un paseo por Cangas y visitar alguna de sus sidrerías. En las calles perpendiculares a la avenida principal hay varias que están muy bien, ahora no recuerdo el nombre de dos en las que estuvimos pero se comía bien y no muy caro. Mirad que tengan gente y que estén ambientadas, eso será una buena señal. No dudéis en recorrer todo el pueblo para ver los mejores sitios. Las mejores están en las callejuelas. Tenéis que comer las patatas al cabrales, chorizo con cabrales, unas tortas de masa parecidas al pan, o cualquier otra cosa que os guste, pero sobre todo no dudéis de tomar unas botellas de sidra que os servirán en la calle o en las propias tabernas. Después de unos cuantos vasos quizás os atreváis a tirarla vosotros mismos.Luego un heladito en una terraza, vuelta al hotel y descanso.
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