SEGUNDO DIA: CUENCA-BURGOS
Nos levantamos temprano y recogemos todo para dejar la habitación del hotel.Según la hora que sea podemos desayunar, pero ya sabemos lo caro que se desayuna en los hoteles por lo que tomaremos un café y luego por el camino pararemos en algún pueblo.Salimos en dirección a Burgos. (unas cuatro horas o menos) Tienes varias opciones para hacer el trayecto, una que va por Guadalajara y Sacedón hasta La Cabrera que tiene mas carretera nacional y otra que va por Tarancón y coges antes la autovía. Nosotros como íbamos sin prisa y había obras en la otra opción, cogimos la de Sacedón que es un poco más visual. Pasa por un río, una presa, molinos y kilómetros y kilómetros de girasoles en los que seguro que podrías parar a grabar en video o hacer unas fotos. El trayecto hay que hacerlo con bastante paciencia porque es casi todo carretera nacional. Pero lo cierto es que no es mala carretera y tiene muy poco trafico. Parece como si no hubiera nadie mas que vosotros atravesando estos pagos.Cuando lleguéis a la intersección de la autovía ya es todo de tirón hasta Burgos.Parada obligatoria en el viaje es el pueblo de Lerma. Pueblo de tradición medieval con gran cantidad de monumentos e iglesias que merecen la pena visitar. Hay incluso un convento de clausura en las que se puede ver a las monjitas leyendo en el coro. Destaca el parador nacional de reciente apertura. También hay que ver el Centro de Interpretación, museo Villa Ducal. Conjunto Histórico-Monumental del s. XVII. Arco de la cárcel, resto de muralla medieval del s. XI. Palacio Ducal, ex-Colegiata: Retablo mayor barroco, órgano del s. XVII. Estatua orante en bronce y mesa taraceada. Conventos y galerías. Mirador de los Arcos y Tumba del Cura Merino. Hay una buena oficina de turismo donde os darán toda la información.Pero otra de las citas ineludibles de Lerma es su gastronomía. No dejéis el pueblo sin comeros un lechazo y resto de platos típicos. Aquí hay que ir sin miseria. Hay muchos sitios para comer y muy recomendables aunque no son baratos. Nosotros comimos en uno que esta en una calle que sale de la plaza central del pueblo frente al parador que casi hace esquina . No recuerdo el nombre pero tenia un comedorcito en la parte interior que no se ve desde la calle son 4 o 5 mesas pero la calidad es excelente. Pedid el lechazo, una jarra de vino, morcilla de burgos y chorizo. Un buen postre y luego a buscar una sombrita para descansar. Será una jornada muy interesante. No dudeis en pasear por todo el entorno y rodear la muralla.Luego seguimos el camino a Burgos que pilla muy cerca. Es ineludible visitar la Catedral de Burgos, no dudéis en pagar los dos o tres euros que cuesta entrar en algunas zonas porque merece la pena. También podéis luego dar una vuelta por su zona comercial y avenidas principales, una de ellas es una rambla llena de terrazas y locales para tomar algo o comprar. Si vais con tiempo os podéis coger un hotel si queréis hacer noche y el cuerpo ya esta un poco cansado.
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